Sabes por qué tienes que estar entusiasmado, porque cuando tú regreses a casa, no esperes a las porristas de tu equipo haciéndote la calle del honor diciéndote ¡Gua llego el nuevo triunfador! No, la realidad es que vas a llegar a casa y lo más entusiasmado que vas a encontrar es el perro, si es que lo tienes. Y vas a llegar a casa y en lugar de encontrar un gran recibimiento ¿Sabes que te van a decir? Cuando tú les dices: es que no te imaginas lo que voy hacer, mis sueños, mis metas, mis planes, y reencontré mi misión de vida. Lo que te van a decir es: yo te dije que no leyeras eso (o que no leyeras ese libro, o que no escucharas eso, o que no asistieras a esa conferencia), te lo advertí, ya te lavaron el cerebro otra vez, seguramente alguien te dijo que tú puedes triunfar y tú de idiota te lo creíste. ¿Crees que sucede esto? Constantemente sucede. Por eso tu tienes que convertirte en protector número uno de tus sueños, porque cuando llegues a casa y estés compartiéndole a alguien...