Cuando un inversor espera que el precio de unas acciones suba en el futuro, las compra para más tarde venderlas a un precio mayor y de ahí obtener sus ganancias. Ésta es digamos la fórmula tradicional para invertir, siguiendo la naturaleza de los mercados. Esto es, lo que se llama en la jerga financiera invertir en largo. Pero ¿qué ocurre cuando el mercado y la economía presentan periodos de crisis o recesión y no se espera que el precio de los activos suba? En estos tiempos también se puede ganar dinero con otros métodos como son las operaciones en corto. Invertir en corto significa invertir capital sobre un activo cuando se espera que el precio de éste baje. En ese caso se abre la posición vendiendo el activo (digamos las acciones) para comprarlas en el futuro a un precio más bajo. De aquí el inversor obtiene su ganancia. Actualmente existen una serie de productos financieros que permiten estas operativas como los futuros, los warrants o los CFDs (Contratos por Diferencias)....